sábado, 7 de julio de 2012

La Bodeguita del Medio

FOTO: Ahmed velázquez
My mojito in La Bodeguita, My daiquiri in El Floridita, es decir, "Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en el Floridita" Ernest Hemingway • La frase del famoso escritor ha devenido símbolo de este atractivo lugar, lleno de anécdotas curiosas enriquecidas por sus visitantes de importancia nacional e internacional, entre ellos, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Alicia Alonso, Ernest Hemingway, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Gabriel García Márquez, Errol Flyn, Nat King Cole, Jorge Negrete, Tito Guizar, Agustín Lara, Brigiette Bardot y Harry Belafonte, entre otros. Todos atraídos por el buen sabor de la comida, la música cubana y el deseado trago llamado Mojito. Desde 1942 era su dueño el señor Ángel Martínez, que junto a su esposa, una excelente cocinera, ofrecían exquisitos platos criollos que dieron como resultado que este lugar pasara a ser de una simple bodega, a un restaurante-bar preferido por todo aquel que lo visitara y es el 26 de Abril de 1950 que queda inaugurada oficialmente con el nombre de La Bodeguita del Medio, por encontrarse situada en la mitad de la cuadra de la calle Empedrado No. 207, muy cerca de la Plaza de la Catedral en La Habana Vieja. Con el pasar de los años se hicieron algunas ampliaciones en el fondo del local y en los altos, para aumentar el espacio debido a la cantidad de comensales que asisten y que disfrutan, sentados en taburetes de cuero y rústicas mesas, de su rica gastronomía como arroz, frijoles negros, cerdo en varias formas, tostones o plátanos fritos, pollo, tasajo, y dulces caseros. En el bar, con un mostrador de caoba pulido, se brinda el afamado trago Mojito, un coctel hecho de la mezcla de ron, agua mineral, jugo de limón, azúcar y hojas de hierbabuena que le dan un rico sabor y aroma. En cuanto a la decoración del local llama la atención las paredes llenas de fotos de personalidades de artistas e intelectuales, afiches, recortes de prensa, firmas, caricaturas, pinturas, todas con la finalidad de dejar la huella de su visita. También hay un objeto de atracción y es una silla colgada del techo que guarda una leyenda de un fiel cliente y fundador de este atractivo lugar, es la que utilizó el periodista Leandro García, que siempre escribía sobre La Bodeguita en una de las columnas del periódico El País. Si quiere disfrutar de este atractivo y curioso lugar, no deje que se lo cuenten y compruébelo usted mismo. •

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